Reflexión sobre la libertad y el honor

La libertad

La pregunta sobre la libertad, en mi opinión, no es no tanto qué significa, si no que es necesario para conseguirla. Algunos dirían que es la habilidad de pensar lo que uno quiere, de tener decisión sobre tu futuro, o de simplemente poder salir a la calle o mostrarse como son. Yo creo que la base fundamental de la libertad es el conocimiento. Siempre que hacemos una decisión, o pensamos en algo, o salimos a la calle, lo hacemos con una base de conocimiento previo. Por ejemplo, si hay que elegir entre dos ideologías, o religiones, primero tenemos que conocer cada una a fondo y también tener la opción de seguirla. Si conocemos todo sobre el cristianismo, y nos enseñaron todo sobre el cristianismo, y nos criamos en una familia cristiana, no somos realmente libres de elegir otras religiones, porque no tenemos conocimiento sobre ellas. Esto es aplicable a todo, por ejemplo el típico caso del problema de las dos puertas. Tenemos dos puertas que nos llevan a lugares completamente distintos, esto podría ser tanto un lugar conceptual, una idea, un país, lo que sea. Una vez que elegimos una puerta, y la pasamos, no podemos saber qué había atrás de la otra. Acá es donde surge el verdadero problema y cuestionamiento de la libertad. Por un lado, vos elegiste una puerta, pero por el otro, no fuiste libre de preferir una puerta antes que la otra, ya que no tenías conocimiento de qué había atrás de cada una. Si queremos seguir con ejemplos más concretos, podemos hablar de la religión Judía Ortodoxa. Las personas criadas en esta religión solo estudian el Torá, y no saben de otras religiones ni lo que implican, ni tampoco tienen algunos conocimientos del mundo exterior, ya que no van al colegio. Las mujeres por ejemplo, no saben que están siendo reprimidas, entonces no tienen la libertad de pensar que lo son, porque no conocen otra manera. No están realmente eligiendo ser reprimidas y obligadas a cumplir con las reglas que sus “creencias” implican, simplemente las siguen porque no se la cuestionan, y la única manera de cuestionárselo, es con conocimiento. Entonces, si ellas piensan que son libres dentro de su religión, quién somos para cuestionarselo? Esto me trae dos problema mucho más grandes todavía: 1) ¿Necesitamos libertad para ser felices? Y 2) ¿Que pasa si no sabemos que no somos libres? ¿Podría entonces la libertad ser subjetiva y personal, estando así condicionada por nuestra situación social o política por ejemplo?

Para analizar y reflexionar sobre esto podemos seguir en el tema de las religiones más conservadoras, como el judaísmo Ortodoxo. Puede una mujer ser feliz dentro de esa comunidad y bajo esas creencias? Sí, definitivamente. Son estas mujeres libres? No, pero desde nuestro punto de vista. 

Entonces hasta ahora, las cosas que, (según yo), nos restringen la libertad absoluta, por así decirlo son: 

  • Como la sociedad y el resto de las personas nos juzga, ya estamos hasta cierto punto condicionados, a nadie no le importa en absoluto lo que piensan los demás, por lo tanto, siempre tenemos un poco en cuenta esto en nuestras decisiones. Si no fuera así, muchos seríamos vistos como egoístas, ya que no haríamos nada para los demás.
  • Nuestros valores, las cosas que creemos, y nuestro conocimiento, ya que las decisiones, vistas desde solamente nosotros, sin pensar en los demás, las tomamos con estas tres cosas en cuenta.
  • Las restricciones de por ejemplo, el gobierno, nuestra religión, nuestros padres, etc.

Entonces hay solo una manera de ser absolutamente libres, sin ningún tipo de restricción y conociendo a profundidad todo: ser un “Dios” por así decirlo. Pero todos sabemos que no podemos ser esto, así que cómo hacemos para ejercer nuestra libertad a su máximo potencial? Que es necesario para que podamos actuar libremente? A qué podemos reducir nuestra libertad?

Todas estas son preguntas e ideas que me surgieron durante la cuarentena, y que podemos relacionar a la historia de Brian y María, La Cautiva, que leí al mismo tiempo. La libertad como la venimos pensando se ve a través de María, y su puñal. Cuando María consigue el puñal, de repente pasa de ser esclava de sus posibilidades a actriz sobre sus acciones y decisiones. Si bien antes lo que pensaba o no pensaba no hacía diferencia en su situación, de repente puede decidir si guardarselo o usarlo para escaparse con Brian, y así, tiene dos caminos que tomar, con destinos completamente diferentes. 

Pensando en todo lo que reflexioné anteriormente, diríamos que María no es libre, pero es en el contexto, y en el contraste con su situación pasada, que vemos lo importante que es la libertad llevada al caso extremo. La libertad de pensamiento es  crucial, la libertad negativa y positiva es crucial, pero siempre tenemos que recordar que la libertad es una píramide. Para existir la libertad de pensamiento, tiene que existir la libertad de acción, de expresión, etc. 

Y sobre la cuarentena, tenemos esto? Bueno, no del todo, pero en casos así, y  finalizando toda la reflexión, todo lo previamente pensado y escrito, concluyo que la libertad está sobrevalorada.

El honor 

Yo creo que el honor está asociado a lo que está bien y lo que está mal. Las acciones que honran son las que demuestran que tenemos una moral fija y unos valores correctos, hacemos las cosas porque sabemos que es lo debido. Está grandemente asociado con la dignidad. Para mí una persona digna es una persona que a pesar de sus condiciones siempre hizo lo moralmente correcto a pensar de la consecuencia, sin importar a donde lo lleve. Una persona digna y honrada, para mi, es aquella que está dispuesta a llegar tan lejos como para entregar su vida a cambio de una causa de un objetivo o a base de una creencia o fundamento moral.

El honor, por esto, está muy grandemente asociado, también, con la figura del héroe o heroína. Siempre vemos a estas figuras como gente que quiere hacer el bien y puede arriesgar todo para luchar el mal. De esta manera, llegamos al poema que analizamos, la cautiva, donde tenemos a María, que en mi opinion cumple la función de heroína. 

María arriesgó su vida y la de Brian, para lograr escaparse de los indios. Sabía que esta prisión, por así decirlo, estaba mal, y arriesgó su vida peleando para escapar. De todas maneras, creo que la escena de la Cautiva en la que el honor está más que presente, es en la muerte de Brian y María. Maria sabía que Brian estaba muriendo, y sabía que quedarse podía costar su vida también. Pero ella creía en una cosa muy importante que hizo una enorme diferencia en cómo se desarrollaron los eventos. Se quedó al lado de Brian, porque creía en el amor más que en nada, y le pareció que lo correcto era no abandonar a Brian ni en la muerte, y así, se quedó con el, y murieron los dos.

María murió honrada y digna, hizo todo lo posible para salvarse a ella y a Brian, pero cuando el momento llegó de tener que abandonarlo para salvarse a sí misma, se quedó junto a él, y murió con dignidad.

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